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El lenguaje secreto del flamenco: expresiones y términos que solo entienden los sevillanos
Descubre las palabras y expresiones que hacen del flamenco en Sevilla un arte único y lleno de matices
El flamenco no es solo música y baile, sino también un lenguaje propio, lleno de expresiones y términos que han nacido en los tablaos, las peñas y las calles de Sevilla. Esta ciudad, cuna y epicentro del arte jondo, ha forjado un vocabulario que, para los forasteros, puede parecer enigmático, pero que es la esencia viva de su cultura. En Teatro Flamenco Sevilla, vivimos día a día esta jerga única que aporta identidad y profundidad al flamenco.
La jondura y el duende: dos almas del flamenco
Cuando en Sevilla alguien dice que un artista tiene "jondura", se refiere a la profundidad de su interpretación, a esa capacidad de transmitir emociones que va más allá de la técnica. La jondura es la raíz, la esencia del cante, del toque y del baile. En paralelo, el "duende" es un término aún más misterioso. No se aprende ni se enseña, simplemente se siente.
Pellizco, compás y soniquete: el ritmo que lo dice todo
En el flamenco sevillano, cuando un cantaor o bailaor tiene "pellizco", significa que llega directo al alma. No es cuestión de técnica, sino de sensibilidad. Otro término imprescindible es el "compás", el latido del flamenco, la estructura rítmica que sostiene cada palo. Y si alguien tiene "soniquete", es que posee un ritmo natural, innato, que hace que su toque o su cante fluya con autenticidad.
Estar sembrado y tener arte: más que una actitud
En Sevilla, no basta con hacer bien algo, hay que hacerlo con gracia. Cuando un artista está "sembrado", significa que está en su mejor momento, que cada movimiento y cada nota parecen surgir sin esfuerzo. Tener "arte" es un don que va más allá del flamenco, es la capacidad de embellecer cualquier gesto o palabra con autenticidad y estilo.
Quedarse afónico y dar una pataíta: expresiones del tablao
En los escenarios sevillanos, "quedarse afónico" no significa perder la voz, sino quedarse sin palabras por la emoción que provoca una interpretación. Por otro lado, "dar una pataíta" es ese baile espontáneo, corto pero lleno de intención, que a menudo surge en el calor de la fiesta flamenca, cuando la música y la emoción invitan al movimiento.
El quejío y la voz rajá: la emoción hecha cante
El "quejío" es una de las señas de identidad del cante flamenco. Es ese lamento desgarrador, esa nota que sale del alma y transmite dolor, pasión y vida. A menudo, los grandes cantaores tienen la "voz rajá", un timbre roto, áspero, que añade profundidad y autenticidad a su interpretación.
Vivir el flamenco en sevilla
Comprender este lenguaje secreto es adentrarse en la esencia del flamenco sevillano. En Teatro Flamenco Sevilla, cada día somos testigos de cómo estas expresiones cobran vida en el escenario, cómo los artistas "siembran", transmiten "jondura" y nos hacen sentir el "duende". Y para aquellos que desean conocer de cerca este mundo, no hay mejor manera que vivir la experiencia en directo, dejando que el lenguaje del flamenco hable por sí solo.